Las luces apagadas. Envuelta entre mis sabanas. Giro para la derecha, para la izquierda, abro y cierro los ojos. Las cortinas azules estan cerradas. No entra luz de ningun lado. Oscuridad y silencio. Solo las agujas del reloj hacen ruido. Abro los ojos, son las 2 am.
Me doy vuelta, contra la pared imaginariamente dibujo. Cierro los ojos. Trato de imaginar, trato de pensar. Trato de soñar. No logro ninguna de las tres cosas. Mente en blanco. Se escuchan las agujas del reloj. No puedo.
Abro los ojos, solo paso media hora.
Me levanto. Voy a la cocina, abro la heladera, saco el agua y me sirvo en el vaso mas grande. Tomo tranquila. Con el vaso en la mano camino por la casa. Recorro todas las bibliotecas. Camino por la alfombra, descalza. Me tiro en la alfombra con la ilusion de dormirme cuando era chica. Miro el reloj por ultima vez, son las 3 am.
Cierro los ojos, me parece una eternidad, pero son solo diez minutos. Me levanto, vuelvo a mi cama entre frazadas. Me envuelvo. Intento soñar de nuevo. Son las 3:10 am.
Entonces arrojamos la almohada al piso. Tiramos las sabanas, me arranco casi en el aire mi camison. Giro, giro y giro. Tengo calor, frio, tengo sueño y quiero sueños. Una metamorfosis unica. Giro, vuelvo a girar, mis almohadones por toda mi cama. Mi espalda dolorida. Abro los ojos, los vuelvo a cerrar, los abro otra vez, los cierro y ahi comienza todo.
Tu cara se aparece en mi mente.
Me sobresalto. Entre llantos casi invisibles miro el reloj. Son las 5 am. Me abrazo a la almohada que agarro del piso. Empiezo a llorar por mas que no quiero, recuerdo el sueño, lo vuelvo a recordar, y empiezo a pensar que era realmente, que nos unio, que nos separo, que nos hizo callar.
Fue una hora eterna, porque la ultima vez que vi el reloj fueron las seis.
Invoque a tu nombre mientras me acorde que aun existias.
Que aun estabas en mi.
Que aun te extrañaba.
Y que aun negaba el porque no te dije esas dos palabras magicas.
Te quiero.

