Querer beberte como un café, con tanto placer y no poder. Querer comerte como un plato exótico y no saber por donde empezar. Si te muerdo. Si solo te saboreo. Si disfrutamos con vino y que el postre venga luego.
Querer y no poder.
No saber si se puede o no se puede. Si sos un alimento de la góndola de los productos que ya tienen un vencimiento programado. O sos un alimento no perecedero.