De fluir.
Es acordarme de esos mails y saber que lagrimeaba sin saber lo que venia despues, ese despues que traia sonrisas y mas sonrisas. Porque si algo recuerdo de esos mails, era la palabra fluir.
Entonces, me pongo a pensar y a diagramar mas proyectos. Y volver a escribir en libretas minusculas en el subte, cuando voy para el trabajo. Darme cuenta que…a pesar de todo, escribo rapido y que en tres estaciones puedo llenarte unas cuantas hojas.
Y volvemos a pensar en italiano sin creerlo. Volvemos a pensar en el Io Sono, tan sencillo pero tan lleno de fuerza a la vez.
Volver a caminar a las seis y media de la tarde por la calle. Es no pensar en alarmas, ni en nada de eso. Por mas que se venga un “descarte”.
No tener pesadillas de noche, no saber lo que es eso.
Y es tan lindo saber que ahora ya no hay nada, solo nosotros.