Caminando


1.

No lo pensé.  Ni soñé. Ni imagine. Yo sabía que estaría allí. Que en algún momento Ella aparecería.

Lo sabía.

Lunes por la mañana…

En el kiosco de revistas de la estación de subte busque la respuesta a lo que hacía o mi mente pensaba hacer.

Me levanté a las 7:30, desesperada…había dormido mal, una señal que quizá no sería un gran día. Las pesadillas todavía giraban en mi cerebro, los insultos por mi cabeza, contra mí misma…ella en mi cabeza.

Preparándome como una luz, me estrese al cabo de tres minutos. Fue lo más rápido que me estrese en mi vida…ya supe que entraría tarde al trabajo, que el subte estaría lleno y que tenia gran posibilidad de romperme los tacos subiendo las escaleras para ir al trabajo.

Ya supe de entrada las preguntas que harían mis compañeros al verme de nuevo con ellos…era el regreso.

Anoche me daba cuenta de las materias que se me habían vencido de la facultad, mi ánimo por estudiar se iba al piso.

En el kiosco de revistas, entre todas aquellas fotos, colores, frases, busque con la mirada una respuesta, sabiendo que no la encontraría jamás.

¿Es el hombre de tu vida? decía una de las revistas. ¿Preparada para ver si sobrevivirás a él? decía la otra… ¡¡Tips para el otoño!!…y de fondo “conoce al nuevo novio de…”

No compre ninguna…era en vano gastar mi dinero en alguna de esas cosas.

Decidí leer en el subte por primera vez después de mi vuelta a la ciudad de cemento.

Aquel subte se convirtió en un viaje en el tiempo, entre mi libro y sus letras recordé como nos habíamos conocido en la tienda de café.

Entre tantos recuerdos, entre sus ojos avellanas, entre todo lo que rodeaba todo, recordé lo que deseaba olvidar.

Esa noche que lo llame a la tienda, para consultarle por unas mesas que había reservado para un evento a la noche siguiente.

Una voz femenina me atendió del otro lado. Supe enseguida que era una la de las recepcionistas. Cuando pregunte si él se encontraba me derivo con alguien del sector que no era él. Recuerdo que pregunte si se encontraba, me dijeron que si estaba.  “Si esta, ya te paso”, me dijo, con voz amigable…y ahí dijo aquel nombre que yo odie… “¿Cristina?”

Cristina.

Ese nombre estuvo en mi cabeza cinco segundos, los mas largos de mi vida.

¿Quien es Cristina? me pregunté…sabiendo en el fondo de mi cuerpo quien era.

-No…Sofía.

-Ah. Me dijo aquel hombre que me había atendido.  Con un tono extraño como de haber metido el pie en el charco equivocado.

Espere unos segundos y ahí escuche su voz.

No le pregunte quien era Cristina, no quería escuchar la respuesta.

Unos meses después me entere.

Y un año después…vi su foto sin querer.

¿Como competir?

No se puede.

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Published in: on 12 marzo 2009 at 3:24 AM  Comments (5)  
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Desahogo

Son la una de la mañana de un lunes de marzo. El primer lunes del mes que despide el verano y saluda al otoño.

Siempre se relaciona a marzo con un mes de cambios, proyectos, el año comienza en marzo.

Mi año también.

No puedo negar que espero mil cosas buenas y también que dejo mil cosas malas atrás.

Termine el año sacándome el peso mas fuerte que tuve en mi vida (hasta este momento) de encima (un ex novio que decidió irse a vivir al exterior) dejándome libre al 100 por ciento, para poder estar tranquila y sin problemas.

Y ahora empiezo el año respirando feliz lo que puede venir.

Marzo debe estar alejado de las lágrimas que dejo febrero.

Febrero me dejo algunas lagrimas en la almohada, producto de el (aquel que será quizás el protagonista del journal hasta que me olvide) y su histeriqueo sin razón.  Las lagrimas fueron por mi imagen frente al espejo comparándola con la de una mujer que es su dueña (quien sabe hasta cuando), complejos naturales de mujeres en mi edad ¿?, quien lo sabrá.

Ya no llueve. Por lo menos por un rato más. Y espero que en mi vida no se tenga mas lluvia por buen tiempo mas.

Ya sabré que me depara mañana.

Published in: on 2 marzo 2009 at 3:14 AM  Comments (2)  
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